Por Claudia Zapata/CNT/ANTAM
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Ante los casos de acoso escolar y riñas entre estudiantes registrados en diversos planteles educativos, el secretario general de la Sección 30 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Arnulfo Rodríguez Treviño, consideró que la prevención de estos hechos requiere un trabajo conjunto entre las escuelas y las familias.
El dirigente magisterial recordó que cada plantel cuenta con directivos responsables de atender las situaciones que se presentan al interior de las instituciones educativas; sin embargo, dijo que el respaldo de los padres de familia es indispensable para obtener mejores resultados.
«Cuando hay una riña en una escuela, ahí está el director y tiene que actuar, pero también necesitamos el apoyo de los padres de familia. Nosotros tenemos a los alumnos alrededor de ocho horas en la escuela; el resto del tiempo están en su casa y en la sociedad, la primera escuela es el hogar», expresó.
Rodríguez Treviño lamentó que, en algunos casos, se pretenda que la escuela asuma responsabilidades que también corresponden a las familias, por lo que insistió en la necesidad de recuperar la colaboración que anteriormente existía entre docentes y padres de familia.
«Necesitamos unirnos con los padres, acercarnos y definir qué le corresponde a cada quien, los hijos necesitan consejos y apoyo, pero muchas veces no los escuchamos»
El líder sindical reconoció que las condiciones laborales de muchas familias dificultan la convivencia diaria con sus hijos; no obstante, señaló que existen espacios, como los fines de semana, que pueden aprovecharse para dialogar y reforzar valores desde el hogar.
Asimismo, sostuvo que el ejemplo de los padres es determinante en la formación de niñas, niños y adolescentes.
«Si queremos que nuestros hijos sean personas de bien, debemos cuidar nuestra conducta. Lo más importante es el comportamiento, porque los hijos imitan lo que ven en casa», indicó.
Rodríguez Treviño agregó que, aunque actualmente existen mayores desafíos en la relación entre familias y escuelas, es necesario retomar el trabajo coordinado para fortalecer la formación de los estudiantes y contribuir a la prevención de conductas de violencia dentro y fuera de los planteles educativos.

