Por: Ricardo Galindo/ CNT/ANTAM
Cd. Victoria, Tamaulipas.- La Fiscalía General de la República (FGR) debe proceder a la detención preventiva de Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, esto en tanto se cumple el plazo de 60 días para que el Departamento de Justicia de Estados Unidos presente las pruebas que sustentan su acusación, señaló la diputada Mercedes del Carmen Guillén Vicente.
Refirió que la acusación sobre presuntos nexos con el crimen organizado no viene de una oficina pequeña, sino de una de las más importantes del gobierno norteamericano.
«Dónde han sido sentenciados la mayoría de los grandes casos que ha llevado Estados Unidos», dijo.
Explicó que pedir pruebas en este momento es una mala interpretación de la Ley de Extradición, luego de que lo que está pidiendo Estados Unidos es que lo detengan puesto que se trata de un delito que amerita prisión preventiva oficiosa.
«Detenerlo y ponerlo a resguardo porque ciertamente corre peligro, sin duda, y esperar los 60 días que marca la ley de Extradición para que presenten las pruebas antes de poderlo extraditar, nadie lo está extraditando en este momento», dijo.
Así pues, ante el silencio que ha guardado Estados Unidos tras la acusación realizada, advirtió que se prevé una embestida en un contexto en donde la economía mexicana depende de ese país en un 80 por ciento.
«Estamos sentados en una bomba o un fuego que no necesitamos ahorita, un pleito con Estados Unidos es un pleito que no vamos a ganar, desde el punto de vista de la falta de empleo y el retiro de inversiones de ellos», dijo.
En este sentido, Guillén Vicente refirió que si hay pruebas como lo indican los indicios que seguramente ya tiene el gobierno federal, lo conducente es detener a Rocha Moya, sin embargo, el problema es que por ahora nadie sabe dónde está.

