- 25 millones de inversión pública para un negocio privado. El caso del López Mateos de Reynosa huele a complicidad y exige que el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado demuestre si realmente vino a proteger al pueblo o a solapar abusos.
Por Martín Díaz / Periodismo con Firma
En Reynosa, parece que el deporte es solo el pretexto para que unos cuantos hagan negocio con lo que es de todos. El caso del Estadio de Béisbol “Adolfo López Mateos” es un ejemplo de manual de cómo se despoja a una ciudad de su patrimonio a plena luz del día. Este es, sin duda, un caso urgente que debería atraer la intervención del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, para que de una vez por todas se le regrese a la gente lo que le pertenece.
Para los que no están enterados, el Ayuntamiento que preside Carlos Peña, le prestó el estadio —totalmente gratis— a la empresa In-Burgos S.A. de C.V. mediante un “comodato”. No fue un favor pequeño: les entregaron el control de los locales comerciales, la publicidad y hasta el estacionamiento. Es decir, la empresa se queda con todas las ganancias.
Pero lo que más indigna es la burla al bolsillo de los reynosenses: antes de entregarlo, el Gobierno Municipal le metió 25 millones de pesos de nuestros impuestos para dejarlo como nuevo. Hicieron la inversión con dinero público para que un particular llegara nada más a cobrar la renta. Es el peor negocio del mundo: el pueblo paga la remodelación y la empresa se lleva la propina.
Además, el contrato tiene una trampa que ya se activó. Según la Gaceta Municipal, la empresa tenía un plazo de un año para traer un equipo de béisbol profesional o, de lo contrario, el contrato debía cancelarse. El tiempo ya se venció, el estadio sigue sin equipo y, sospechosamente, el Ayuntamiento se queda de brazos cruzados. ¿Por qué el Alcalde y el Cabildo no han recuperado el estadio si la empresa ya incumplió?
Este despojo del parque deportivo municipal, entregado a una empresa particular bajo sospecha de beneficios personales para quienes mandan en el Ayuntamiento, es la prueba de fuego definitiva.
Reflexión: El caso del “López Mateos” es la oportunidad perfecta para demostrar si el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado es una institución seria o si es solo una farsa más de quienes prometieron acabar con los abusos de gobernantes sinvergüenzas. Si no se actúa para rescatar este estadio, quedará claro que los discursos contra la corrupción son solo palabras huecas mientras los mismos de siempre se siguen quedando con lo que es nuestro.

