Por: José Medina/CNT/ANTAM
Ciudad Victoria, Tam.- La diputada local del PRI, Mercedes del Carmen Guillén Vicente, propuso que las autoridades de seguridad y procuración de justicia registren, en las denuncias por extorsión, qué información personal conocía el delincuente sobre la víctima para detectar patrones y posibles filtraciones de datos.
En reunión de la diputación permanente, la legisladora planteó que las investigaciones no se concentren únicamente en identificar el número telefónico desde el que se realizan las llamadas, sino también en saber de dónde obtuvo el extorsionador la información que utiliza para amenazar a sus víctimas.
Guillén Vicente señaló que las formas de extorsión han cambiado. Explicó que ya no se trata solamente de llamadas hechas al azar, pues en muchos casos los delincuentes conocen el nombre de la persona, dónde trabaja, quiénes son sus familiares, qué negocios tiene, qué vehículo utiliza o detalles de su vida personal.
“Sentimos que alguien está cerca. Que nos conoce. Que sabe algo o mucho de nuestra vida”, expresó.
Por ello, propuso que al presentar una denuncia se documente qué datos tenía el extorsionador, como domicilio, profesión, actividad económica, vehículos, negocios y otra información personal que haya utilizado durante la amenaza.
La intención, aclaró, no es añadir trámites a las denuncias, sino contar con información que permita comparar casos y detectar coincidencias que ayuden a establecer si los datos pudieron salir de una misma fuente.
Paloma Guillén recordó que actualmente las personas entregan información personal a instituciones públicas, bancos, comercios, empresas telefónicas y plataformas digitales, mientras que también existen denuncias sobre la venta ilegal de bases de datos.
Ante este escenario, consideró que las investigaciones deben seguir dos líneas: identificar a quienes utilizan los teléfonos para cometer las extorsiones y revisar cómo llegaron a sus manos los datos personales de las víctimas.
“Para combatir la extorsión no hay que seguir el dinero, hay que seguir el teléfono”, afirmó Guillén Vicente, quien añadió que también es necesario “seguir el dato”.
La propuesta busca que esa información sirva para encontrar patrones entre las denuncias, ubicar posibles filtraciones y conocer nuevas formas de obtención de datos utilizadas por los extorsionadores.

