- La propuesta es concreta: registrar a las tienditas y dotarlas de mercancía como incentivo inmediato para frenar su desaparición.
Por Julio Manuel Loya Guzmán
Cd. Victoria, Tamaulipas.- En medio del cierre silencioso de comercios de barrio y el avance de grandes cadenas, Mauricio de Alejandro irrumpió en colonias de Reynosa con una estrategia directa: surtir y sostener a minisúper, estanquillos y tienditas para evitar su desaparición.
El anuncio, difundido en redes sociales, no es menor. Se trata de una convocatoria abierta a pequeños negocios que durante años han sido el salvavidas de las familias —fiando, resolviendo emergencias y manteniendo el consumo local—, pero que hoy enfrentan un escenario adverso por la competencia y la falta de apoyos.
La propuesta es concreta: registrar a las tienditas y dotarlas de mercancía como incentivo inmediato para reactivar ventas. No hay intermediarios ni programas burocráticos.
“A las tienditas hay que rescatarlas; el dinero que se mueve ahí se queda en la colonia”, lanzó Mauricio, en un mensaje que conecta con una realidad palpable: el debilitamiento del comercio tradicional y la pérdida de ingresos en zonas populares.
El impacto va más allá de lo económico. En muchas colonias, estos negocios representan puntos de cohesión social, crédito informal y acceso rápido a productos básicos. Su desaparición no solo golpea el bolsillo, también rompe dinámicas comunitarias.
La intervención se suma a una ruta que Mauricio ha venido construyendo en territorio, con acciones en escuelas públicas, temas de salud y ahora economía local, enfocándose en sectores históricamente relegados.
Mientras el cierre de tienditas avanza sin reflectores, la apuesta abre un nuevo frente: rescatar el comercio de barrio desde abajo, en el punto donde más duele la crisis.

